
El camino de las ánimas
Jacinto cayó en Xibalbá. Su pixán, su alma, tiene que llegar a la Gema de Resurrección antes de que se apague su vela de ánima. Tú lo guías con un dedo; el Alux de la milpa hace lo que un alma ya no puede.
Cada piso de Xibalbá se arma al azar. Junta luces doradas para avivar la vela, esquiva a las ánimas en pena y, al llegar a la Gema, decide: ¿bajas más hondo, donde el Ch'ulel vale más, o vuelves a tu cuerpo con el botín? Si la vela se apaga, lo pierdes todo.
Toca el piso y el pixán va. En vertical, con una mano, en el camión o en la fila.
Un alma no puede tocar el mundo de los vivos: el Alux jala palancas, enciende braseros y escarba escombros.
En cada Gema arriesgas tu botín por un piso más. Cada bajada te da a escoger una bendición.
Cada cinco pisos te espera Hun-Camé, Vucub-Camé o Ah Puch. Huye de sus puños de sombra mientras el Alux jala las palancas de obsidiana.
Del 25 de octubre al 3 de noviembre las luces se vuelven cempasúchil y en cada piso aparece la mesa de las ánimas.
La misma bajada para todos hoy, tres misiones diarias, racha de días y 20 logros en el Códice.
Capturas del prototipo 0.13. Toca una para verla grande.








En cada piso el pixán revive una de sus vidas, y cada una trae su poder para el botón grande. Las dos últimas se ganan bajando.
Acecho: se vuelve sombra y los cazadores no lo ven.
Zumbido: un aleteo que aparta a las ánimas.
Caparazón: tres segundos intocable.
Fulgor: un destello que ciega a las estrellas apagadas.
Vuelo: nada lo alcanza; ve en la sala oscura.
Muda: más rápida, y las ánimas la atraviesan.
Pixán nació del Camino del Pixán de Xibalbá: El Descenso: en el juego de PC, cuando Jacinto muere, su alma recorre el camino de regreso. Lo convertimos en un juego de celular completo. Este es el camino, versión por versión.
El Camino del Pixán sale de la PC y entra al celular: pantalla vertical, controles táctiles y salas que se arman al azar en cada piso.

Llega la vela de ánima, la decisión de la Gema (descender o volver), los combos de luces y la música con instrumentos mayas: caracol, tunkul, ocarinas y sonajas.

El puente del cenote se desploma detrás de ti, la sala oscura sólo deja ver lo que alumbra la vela, y en el piso 5 aparece Hun-Camé.

Bendiciones de la Gema, récord de piso y el Altar de los Ancestros para gastar el Ch'ulel.

Flores de cempasúchil, la mesa de las ánimas con su ofrenda, el reto del día igual para todos y la ofrenda diaria.

El búho Tunkuluchú y la serpiente Kan se ganan bajando. Las grietas en el muro esconden cofres de jade.

Tutorial que se aprende jugando, opciones, Códice, ícono y pantalla de carga.

Un bot juega cientos de pisos y anota cuánta vela le queda; con esos datos se ajustó la dificultad para que cada piso pese más que el anterior. Las luces se apagan cuando no se ven, para que corra en celulares modestos.

Puños de sombra que avisan con un círculo, Señores que se enfurecen con cada palanca y un tercero: Ah Puch, en el piso 15.

Tres misiones nuevas cada día, racha de días seguidos y 20 logros.

La pantalla tiembla con cada golpe, caen pétalos cuando haces récord y una tarjeta te deja compartir tu bajada.

Todo el juego en inglés y la ficha de Google Play preparada. Lo que sigue: la prueba cerrada con jugadores reales.

¿Qué te pareció el camino del pixán? ¿Qué le falta? Te leemos.
Cargando comentarios…